LOVE, DEVOTION AND SURRENDER
La conocí y me quedé colgado de sus ojos. Pero eso no fue todo… De sus labios de maga fluían palabras incesantes que nunca habían surcado mi espacio. Tampoco eso fue todo… Pudo influir la música de Santana que sonaba en ese momento. Aunque creo que fue el malva.
Sus pezones iluminaban la habitación y mis pupilas. El malva era intenso. Irresistible. Sobre su pubis, su vientre y su boca, derramaba todo mi pasado, de un violeta intenso y defectuoso. Mientras veneraba su cuerpo, deslastraba el mío de mis derrotas.
Ahora, cuando ella lo es todo y mi vida ya es ella, comprendo qué es el malva. En el malva no hay pasado ni futuro, sólo entrega. I surrender. El malva es ella.
sábado, 24 de mayo de 2008
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